OBESIDAD

Obesity_&_BMI-es (2)La obesidad es una enfermedad crónica tratable que aparece cuando existe un exceso de tejido adiposo (grasa) en el cuerpo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de casos de obesidad a nivel mundial casi se ha duplicado desde 1980. Se estima que 1.300 millones de adultos, o sea un 39% de los mayores de 18 años, tienen sobrepeso. Asimismo, los obesos representan otro 13% de la población mundial adulta, es decir, 600 millones de personas.

Para definir las categorías de sobrepeso o de obesidad, la OMS utiliza el llamado índice de masa corporal (IMC). Este surge de dividir el peso de la persona (medido en kilogramos) por el valor de la altura (expresada en metros) al cuadrado.

Por ejemplo: Una persona que mide 1,73 metros y pesa 76 kilogramos, su IMC será: 76 / (1,73)2 = 24,39.

Una persona tiene una corpulencia normal cuando su IMC oscila entre 18,5 y 24,9. A partir de 25 se considera sobrepeso, desde los 30 obesidad, y a partir de 40 obesidad severa

De acuerdo con el trabajo, el riesgo de morir antes de los 70 años es, para un hombre de corpulencia normal, del 19%, y del 11% para las mujeres.

Pero en caso de obesidad moderada (a partir de un IMC de 30) el riesgo sube de forma muy fuerte, hasta 29,5% entre los hombres y 14,6% para las mujeres.

Según el Dr. Emanuele Di Angelantonio, de la Universidad de Cambridge, “en promedio las personan con sobrepeso pierden un año de esperanza de vida y las moderadamente obesas tres años. En cuanto a las personas afectadas de obesidad severa pierden alrededor de 10 años” … Así lo indicó en un estudio publicado en el semanario médico británico “The Lancet”. El trabajo fue realizado a partir de datos médicos de cuatro millones de adultos en cuatro continentes y “establece de forma concreta que el sobrepeso o la obesidad están asociados a un riesgo de muerte prematura”, explicó el principal autor del estudio.

La Escuela de Salud Pública de la Universidad Harvard (EE.UU.) que participó del estudio, continúa con que “los resultados de este estudio contradicen trabajos recientes según los cuales habría un factor positivo del sobrepeso sobre la esperanza de vida, algo así como una paradoja de la obesidad”.

Di Angelantonio subraya que el sobrepeso “aumenta los riesgos de enfermedades coronarias, de accidentes cerebrovasculares, de cáncer y de enfermedades respiratorias”.

Los riesgos de muerte prematura aumentan de “forma regular” a medida que se acumulan los kilos sobrantes. Además, el estudio detecta un efecto “tres veces mayor entre los hombres que entre las mujeres”.

CAUSAS

Hay muchas causas implicadas en la aparición del problema. Además de una mala alimentación o la falta de ejercicio físico, también existen factores genéticos y orgánicos que inducen su aparición.

También pueden influir los factores socioeconómicos. En algunos países desarrollados, la frecuencia de la obesidad es más del doble entre las mujeres de nivel socioeconómico bajo que entre las de nivel más alto.

El motivo por el cual los factores socioeconómicos tienen una influencia tan poderosa sobre el peso de las mujeres no se entiende por completo, pero se sabe que las medidas contra la obesidad aumentan con el incremento del nivel social.

Las mujeres que pertenecen a grupos de un nivel socioeconómico más alto tienen más tiempo y recursos para hacer dietas y ejercicios que les permiten adaptarse a estas exigencias sociales.

Y, por último, están los factores psicológicos, que durante un tiempo fueron considerados como una importante causa de la obesidad. Se consideran actualmente como una reacción a los fuertes prejuicios y la discriminación contra las personas obesas.

Uno de los tipos de trastorno emocional, la imagen negativa del cuerpo, es un problema grave para muchas mujeres jóvenes obesas. Ello conduce a una inseguridad extrema y malestar en ciertas situaciones sociales.

TRATAMIENTOS

La mejor forma de tratar la enfermedad es previniéndola y para ello, debe detectarse precozmente en los pacientes en los que a partir de los 20-25 años comienza a cambiar el peso.

Los médicos consideran que una persona obesa debe ser considerada como un enfermo crónico que requiere un tratamiento a largo plazo, con normas alimentarias, modificación de los hábitos de conducta, ejercicio físico y terapia farmacológica.

Los nuevos enfoques terapéuticos están basados en promover una pérdida de peso con programas de control de las enfermedades y problemas asociados, que dan lugar a problemas vasculares, cardiacos y metabólicos.

El obeso no debe perder kilos sino masa grasa, con pérdidas pequeñas y duraderas que impliquen una rentabilidad metabólica. Es necesario consolidar la pérdida de peso a largo plazo, y, además, reducir el riesgo de muerte prematura, de enfermedad cardiaca, metabólica y vascular.

En ciertos casos, los médicos pueden decidir que, además de cambiar la dieta y realizar ejercicio físico, es necesario completar el tratamiento con fármacos, que deben ser administrados con una dieta moderadamente hipocalórica y equilibrada.

PREVENCIÓN

Llevar una dieta sana y equilibrada, junto con la práctica regular de ejercicio físico son claves para la prevención de la obesidad.

Los expertos aconsejan realizar un mínimo de cinco ingestas de alimentos al día en raciones reducidas, así como seguir un patrón alimentario cercano a la dieta mediterránea, es decir, bajo en grasas y rico en frutas y verduras.

En cuanto al deporte, la constancia es fundamental. La recomendación es practicarlo de forma habitual al menos tres veces por semana durante 45 minutos. La intensidad debe adecuarse a las necesidades y al estado físico de la persona.

 

Referencias:

  • com
  • pe
  • com

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